Con mi hermano teníamos un encarnizado duelo de espadas, hasta que finalmente él me hiere y quedo rendido en el piso.Entonces
mi hermano dijo: "No te voy a matar, pero me llevo tu espada"
y se fue a su cuarto.
Antes de comenzar el ascenso Anna se toma un momento. Respira profundo, deja todos sus pensamientos al pie de la escalera. Observa lejana la oscuridad absoluta que la rodea y las sombras le devuelven miradas espectantes.
Debo admitir a esta altura de mi vida que me agrada tener un blog. Poder contarle al internauta desde la más insignificante experiencia diaria hasta los más abstractos pensamientos del cosmos. Sin embargo todos sabemos de la complicidad latente en el escritor a la hora de bloggear. Porque dirigirme a ustedes, resto del mundo, tiene tanto sentido como cuando Magallanes hace la evaluación del partido en tercera persona.
El señor Sotomonte luego de un extenuante día de trabajo se sacó los zapatos y calló rendido sobre la cama, cerró los ojos un instante para descansar la vista, y así, tendido boca abajo, tomó conciencia por primera vez que su departamento en el piso trece lo mantenía flotando a más de cincuenta metros del suelo. El vértigo fue inevitable.
In the valley of Nis the accursed waning moon shines thinly, tearing a path for its light with feeble horns through the lethal foliage of a great upas-tree. And within the depths of the valley, where the light reaches not, move forms not meant to be beheld. Rank is the herbage on each slope, where evil vines and creeping plants crawl amidst the stones of ruined palaces, twining tightly about broken columns and strange monoliths, and heaving up marble pavements laid by forgotten hands. And in trees that grow gigantic in crumbling courtyards leap little apes, while in and out of deep treasure-vaults writhe poison serpents and scaly things without a name. Vast are the stones which sleep beneath coverlets of dank moss, and mighty were the walls from which they fell. For all time did their builders erect them, and in sooth they yet serve nobly, for beneath them the grey toad makes his habitation.
Sintió cada uno de los dientes del cuchillo de cocina hundiéndose en la espalda de su marido a la altura de los riñones. Inconscientemente mordió sus labios mientas la sangre tibia comenzaba a correr por su mano. De su entrepierna brotaron deseos lujuriosos a tal punto que, dejada llevar por el placer, arqueo su espalda en un gesto de completa excitación.
Un día como hoy, pero de mil novecientos ochenta, murió el mítico baterista JOHN HENRY BONHAM por aspiración de vómito tras ingerir unos 25 vasos de vodka en menos de 12 horas durante un día de borrachera.
¿Que no querés sopa? Tomá dos platos perejil. Es que de eso se trata, de cagarnos a piñas, de comer pasto una y otra vez aunque la cancha sea de pedregullo. De sufrir, de que no salga, de morderte la lengua, el brazo, la pierna, y darle darle hasta que quede morada. De ser como Almeyda en el mediocampo del monumental. De ser como Obelix cuando le dicen gordo.
"Se queda dormida contra una ventanilla del subte A. Sueña que se despierta de su sueño y un hombre de traje le guiña el ojo desde la otra punta del andén. Siente mucho sueño y sueña que vuelve a dormirse. Sueña que se despierta y se da cuenta que tiene puesto el traje del hombre y él la ropa que ella llevaba puesta. Se queda dormida en su cuarto sueño y el traje que lleva puesto se transforma en una mariposa y se va volando por la ventanilla. Ella piensa mientras duerme, piensa en su 5to sueño, que en realidad la mariposa es ella."






"Así estamos, gordos como antes y esperando pegar el estirón". Así decía una publicidad de galletas de arroz Blue Patna, que me retrae a la del colorado que se emocionaba cuando le decían ketchup. En el biguá Arí siempre bromeaba con eso, era armeño y por supuesto, todos en su familia eran pelirrojos, tanto sus padres, como sus hermanos Arán y Anush. Compartíamos viaje Martes y Jueves en la camioneta de Marcelo, hincha del tuerto como pocos. Recuerdo que siempre hacíamos problemas en esa camioneta, en la parte de atrás (donde se tiraban las mochilas escolares) se reunía la mafia de los juegos. Se apostaba al culo sucio, a la conga y al roba montón. Más adelante mis compañeros y yo nos molestábamos entre nosotros, a las niñas o a Marcelo, a ver si una de las tantas veces que tenía que mirar atrás para retarnos, accidentalmente se diera contra una columna, un omnibus o contra alguna señora de esas que lleva chismosa.



